40 visitatori online
Banner
Home Intervento all'incontro su peruviane e peruviani a Milano
Menu Principale
Home
Cosa è Peruan-Ità
Disclaimer
I 100 anni di MacchuPicchu
Interviste e reportage
La radio dal passato ...
Notizie
Boletín: "Il Perù a Milano" (Consulado General del Perú en Milán)
Le Foto
Artisti
Personaggi
Articoli archiviati dal 2008
Archivio testi 1999-2008
FACEBOOK GROUPS
Mappa del sito
Area riservata
Corrispondenti
Redazione Italia
Dal Perù
Redazione World
Sergio Garcia Rodriguez
Banner
Pagina FB
 
 
I più letti
Intervento di Sergio Garcia all'incontro su peruviane e peruviani a Milano PDF Stampa E-mail
Valutazione attuale: / 9
ScarsoOttimo 
Mercoledì 10 Dicembre 2008 22:57
Indice
Intervento di Sergio Garcia all'incontro su peruviane e peruviani a Milano
page 2
page 3
Italiano
Italiano page 2
Italiano page 3
Tutte le pagine

Tengo el nítido recuerdo de los emigrantes italianos que conocí en mi infancia y que cuando hablaban de Italia, terminaban con los ojos llenos de lágrima; a menudo decían aquello que ahora escucho decir a los peruanos inmigrantes en Italia: “!Regresaré a mi país!”. Aunque si algunos de ellos regresaron a Italia, casi todos se quedaron en Perú. Y me vienen a la memoria algunas frases escuchadas que me parecen antipáticas porque eran una forma de desprecio contra quienes viven entre nosotros, como: “italiano panetero”, "italiano mafioso" y otras frases peores. Una vez estaba muy adolorido por la muerte de una amiga y me sorprendieron con una pregunta que consideré ofensiva: “¿tu amiga es italiana?”.

Delante a esta pregunta tan estúpida mi tristeza se convirtió en cólera… no existía, ni existe para mí, en el concepto de amistad, la nacionalidad, la religión, el credo político u otras distinciones. ¡Un amigo es un amigo y basta!. Ahora, también aquí, en Italia, similares afirmaciones se repiten en relación a los peruanos, frases terribles que hacen mal, lamentablemente esto es parte de un sistema en el cual se desea ampliar el divisionismo. Algunos sectores de poder- por lo demás- desconocidos, entran prepotentemente dentro de la nueva realidad de la inmigración peruana que a menudo es manipulada y que es -sobre todo- deformada. Aunque la negación de la minoría, como contra la gente de color peruana, es una realidad. Han sido diversos episodios donde los afro-peruanos han estado inexplicablemente excluidos de eventos institucionales, contradiciendo las leyes anti raciales de ambos países. Esto tiene consecuencias negativas que repercuten en la sociedad peruana y milanés porque son las raíces y los fundamentos del odio. Desde pequeño he sentido un fuerte amor por Italia que ha sido determinante para después tomar la difícil decisión de dejar el Perú.

Para mí, el Perú ha sido siempre un motivo de orgullo porque poseemos una cultura milenaria riquísima, como Italia; y la salida del país que me vio nacer es, en general, motivo de dolor pero, al mismo tiempo, da un impulso que nos lleva a hacer muchos sacrificios y inclusive a comprender y ver las cosas desde otro punto de vista. En mi caso, salí del Perú por motivos de estudio, con una bolsa de estudio en la Universidad Federal de Rio de Janeiro y, posteriormente para terminar mis estudios en Comunicación Social y Periodismo. Entonces, estaba decidido a no dejar más el Perú; sin embargo el destino -que tiene más fantasía que todos- puso sobre mi camino un proyecto en Italia, el resultado fue positivo porque llegué al país que soñaba, en el cual no me sentí jamás extranjero, sino un peruano y un amante de Italia y de su gente.

Hace algún tiempo, después de mi partida, empezó el fenómeno de la inmigración masiva de los peruanos en Italia y las cosas cambiaron totalmente. Nosotros peruanos nos hemos convertido como aquellos italianos que conocí en la infancia y adolescencia, pero el proceso de esta inmigración no ha sido gradual, más bien ha sido acelerada, en su mayoría causada por la tragedia que ha significado –y que hasta ahora significa- el terrorismo y la pésima administración pública seguida en los últimos años. Esto ha causado no pocas dificultades a la integración, absolutamente necesaria para el bienestar común. Porque, si bien es cierto que muchos italianos ostenta o manifiestan su italianidad, también es cierto que muchos de peruanos ostentan el hecho de ser del Perú y ser latinos. Como los italianos llevaron y llevan al Perú muchas habitudes buenos y malas, vicios y virtudes, igualmente, nosotros peruanos estamos haciendo lo mismo en Italia… nos unimos y comprometemos por las cosas buenas pero una parte de nosotros se une y compromete en aquellas cosas menos buenas.

La mayor parte de los italianos que emigraron pretendían ser de las grandes ciudades aunque si provenían casi siempre de una misma región, lo mismo se puede decir de los peruanos aquí en Italia. Para entender este fenómeno se necesita conocer mejor el ambiente en el cual vivimos y, sobre todo, aprender a tolerar y respetar más a los demás buscando un encuentro a través de muchas cosas que tenemos en común. El epilogo amargo es que todavía hoy se continua a cometer los errores del pasado y con la mismas falsas ilusiones. Personas que usan un falso intelectualismo para obtener una posición o un alto encargo, logrado con el afán de conquistador, sin considerar que con esto no se compra la felicidad. Y si una persona tiene una posición privilegiada la debe utilizar para ayudar aquellos que tienen necesidad y no utilizarla solamente per obtener beneficios para sí mismo. Es bastante triste ver cuántas etiquetas se ponen encima, como un querer borrar con un trazo la identidad personal o la etnia de pertenencia compuesta de varias matices, una riqueza que a veces se pierde a causa de la falta de promoción de nuestra cultura popular.

Esta es solamente un análisis sugestivo, sin pretender de ser más de notas y apuntes personales de la inmigración e emigración, dos caras de la misma moneda. Sobre los peruanos en Italia y sobre la inmigración en general, la información es contradictoria. De una parte está el pietismo católico que martilla con el hambre del mundo, insiste con el ciclé del tercer-mundismo, mientras que de la otra parte están las situaciones al límite. De acuerdo a las tendencias políticas, se cabalgan las informaciones masmediáticas con un comportamiento más o menos favorable, o más o menos racista. Hay poco conocimiento de las varias culturas. Quien exprime posiciones, lo hace sobre una onda emotiva de un simple episodio. Gran parte de la culpa de esto es atribuible a los medios de comunicación, sean impresos o de network, que aprovechan o amplían los episodios sólo para ganar audiencia. Son pocos los periodistas y reporteros que profundizan o desarrollan un tema seriamente, no dan el tiempo necesario, no escuchan y entones ofrecen títulos sin contenidos… así la televisión se convierte en una grande caja sin nada dentro que tiene el poder de fomentar y ampliar el divisionismo. Conocer es el único modo de vivir bien juntos.

 En suma, ahora se habla mucho sin conocer, pero tengo confianza que en el futuro se volverá a tratar el tema de la inmigración con más madurez en un lenguaje común, donde todos podamos ser y sentirnos más italianos, más peruanos y más ciudadanos del mundo.



 
Banner
News in breve
Link utili
Banner
 
Ultime su Google dal Perù
Noticias destacadas - Google Noticias