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Veinte Reglas para escribir una Historia de Detectives. PDF Stampa E-mail
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Veinte Reglas para escribir una Historia de Detectives.
Reglas 1
Reglas 10
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10. Una historia de detectives puede tener más de un investigador. Por ejemplo, esto sucede cuando la investigación policial se desarrolla paralela a la del detective principal. Es concigliable, pero, sólamente hay, un héroe en cuya capacidad de razonamiento el buen lector puede poner su confianza, que podrá resolver el misterio.

11. ¡No existe una historia de detectives sín un cadáver! En verdad, un sólo cadáver, la mayor parte de las veces, no es bastante.

12. ¡No hay un cadáver sin un delito! Mejor, la historia debe contemplar al menos un muerto víctima de las maquinaciones del anti-héroe.

13. Los homicidios cometidos por las organizaciones criminales no tienen dignidad en una historia de detectives clásica. Caraterística exclusiva de este género (que es también el elemento principal que le confiere una calidad fascinante), es la focalización sobre las motivaziones instintivas del crimen. Entonces, las historias de detectives clásicas nos recuerdan que todos somos asesinos potenciales. No sólo eso: cuando más insospechable sea el personaje en cuestión, más crecen las posibilidades de que sea realmente el culpable.

14. Entendiendo que el culpable puede ser un personaje secundario (v. Regla 9), los personajes principales deberían ser presentados rápidamente, mejor deberían ser nombrados antes de la novela en sí misma, en una pagina dedicada a ellos. Un buen lector che está listo para leer una historia de detectives, debería ser visto como un jugador de ajedrez que está preparado para comenzar una partida. Necesita naturalmente todas las piezas, pero sólo él puede realiza jaque mate.

15. La originalidad es también un elemento esencial en una trama criminal. Un escritor puede utilizar estrategias ya conocidas, cualquieras sean, pero una trama no es válida si no contiene particularidades nuevas que la distingan de todas las obras precedentes.

16. Las metodologíìas investigadoras del héroe deben estar siempre basadas en una gran capacidad de razionamiento lógico y en un tratamiento del caso fundamentalmente empírico, es decir, basado en su experiencia (no sólamente de los casos criminales, sino también, y sobre todo, de la vida cotidiana).

17. Un anti-héroe legal es otra particularidad de las historias de detectives clásicas. Con esto yo quiero decir que al héroe que utiliza una metodología investigadora empírica se contrapone a un anti-héroe capaz de crear una trama criminal científica. La base científica es dada por la posibilidad de reprodución del experimento (¡no están permitidos los trucos transcendentales aquí!).

18.  El dénouement de la historia debe ser un privilegio del investigador.

19.  El dénouement no puede ser nunca parcial. El buen lector debe siempre terminar el libro con la satisfacción mínima de ver explicados, no sólamente la racionalidad y el valor escondido detrás de cada pista, sino también la racionalidad y el valor escondido detrás de cada pista falsa (¡hay que tener algunas, de otra manera sería demasiado fácil!). En resumén, todas las cartas han de estar sobre la mesa (¡nunca mejor dicho!).

20.  Una historia de detectives es sobre todo un desafío entre el autor y el lector. Por consiguiente, los buenos lectores no se pueden limitar a apuntar a este o aquel personaje como el culpable. Las posibilidades de que sus suposiciones sean correctas son, naturalmente, muy altas dado el limitado número de personajes. No hay duda, por su puesto, de que un investigador que se respete se distingue de un novato, no tanto porque el primero encuentra siempre al culpable, sino porque siempre es capaz de explicar, al detalle, como los eventos han ocurrido. Cuando consideramos que las cosas sólo podían suceder de una manera (v. Regla 7), ¡todo está dicho!

Rina Brundu
www.giallografia.com
Copyright MMVI All rights reserved ©  Traducido por Rina Brundu y Carmen López Cara



 
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